Restaurante El Bohío de Pepe Rodríguez Rey con 1 estrella Michelin, nuestro chef y amigo Borja Letamendía estuvo con nuestros utensilios epicurean, algo se cuece!

 

El Bohío, la grandeza de Pepe Rodríguez

Fotografía cortesía del restaurante El Bohío

«Es ante todo un restaurante familiar», dice de El Bohío la tercera generación al frente, compuesta por el mediático chef Pepe Rodríguez y su hermano Diego, jefe de sala.

Porque la historia del establecimiento comienza con su abuela, cuando lo fundó junto a dos socios poco antes del estallido de la Guerra Civil, en la antigua carretera entre Madrid y Toledo a su paso por Illescas, y prosigue con su madre. Ella, nacida en Cuba, es el vivo reflejo del paso de la familia materna por el país caribeño, de donde además el restaurante tomó su denominación.

Fotografía cortesía del restaurante El Bohío

Sin embargo, atrás quedaron esos tiempos, los del mesón castellano con nombre tropical. Los del humilde refugio de platos calientes, para viajantes de carretera nacional, con la receta de perdices escabechadas como gran enseña.

El Bohío, con Pepe en los fogones, Diego en las mesas y José Carlos de la Fuente encargándose de una extensísima bodega, es en nuestros días un valioso ejemplo de cómo una cocina de vanguardia, de autor, puede estar completamente adherida al producto más primigenio, a los sabores más genuinos de nuestra tierra. Sin dejar de sorprender. No en vano, en su haber cuentan con una estrella Michelin desde 1999.

Fotografía cortesía del restaurante El Bohío

En su luminosa sala renovada hace apenas tres años, con una estética contemporánea y rebosante de buen gusto, uno puede sentarse para disfrutar de la cocina de este gran chef a través de tres menús sumamente diferentes entre sí.

En primer lugar encontramos el menú degustación, el obligatorio si uno quiere apreciar en su mayor dimensión la labor creativa de Pepe Rodríguez. En el mismo, con lo mejor del mercado, aparecen sus ideas, propuestas y visión en forma de lo que denominan una «avalancha de snacks de un solo bocado», ocho platos degustación y cuatro postres. Recetas tan notables como el pisto manchego hecho en brasas, el guiso de atún con pata de ternera y piparras o el helado de nata, chocolate, vinagre y café.

Fotografía cortesía del restaurante El Bohío

A la propuesta principal le sigue un menú de temporada con los platos que se han hecho clásicos de El Bohío, como la crema de coliflor, arenque y maíz tostado o la ventresca de atún, vinagreta de lentejas y sésamo, más escueto y con menor precio; y el menú del día, «como homenaje a mi madre, a su cocina, a sus platos, a su sencillez y a su forma de hacer», dice el cocinero.

Fotografía cortesía del restaurante El Bohío

La elección de cualquiera de las tres propuestas puede complementarse con una de las muchas joyas vitivinícolas que el principal sumiller del restaurante guarda con celo en la bodega del establecimiento. Esta además, desde hace escaso tiempo, se ha convertido en un privilegiado comedor privado donde el maridaje de platos de vanguardia y primorosos caldos se convierte en un acto casi litúrgico. Tras los propios viñedos, seguramente no haya mejor lugar en el que gozar con un buen vino

El Bohío
Dirección  Avenida Castilla La Mancha, 81 45200 Illescas (Toledo)
Teléfono  925511126
Web  elbohio.net
Tipo de cocina  Castellana, Creativa
Rango de precio  50€-150€

Es un cocinero autodidacta con más de 20 años de experiencia. Comienza su andadura con la familia Oyarbide, en el Restaurante Príncipe de Viana, 2 estrellas Michelin, donde pasa 4 años vitales en su formación.

Más tarde se traslada a México como propietario y Chef ejecutivo del Hotel Casa Colonial en Cuernavaca, 5 estrellas. A continuación colabora con Heston Blumenthal en el Restaurante Fat Duck (Inglaterra), 3 estrellas Michelin, llegando a ser Head Chef.

En 2012 regresa a España para trabajar como Chef Ejecutivo en el Palacio de Cibeles con Adolfo Muñoz.

En 2014 abre Pasta Mito en Madrid. Actualmente ejerce como jefe de cocina en el Parador de Alcalá de Henares.

Defiende la cocina de producto y asegura que el que no tiene vocación sufre trabajando con él. Viene a demostrar que es el mejor y su sueño es abrir un restaurante de cocina tradicional, utilizando las técnicas más vanguardistas.